En estos tiempos de grandes cambios el miedo es la vibración predominante y su fuerza arrastra la mente colectiva afectando incluso al individuo que intenta progresar.

Bloqueos y tensiones tanto físicos como psicológicos son consecuencia de la desconexión entre mente, cuerpo y alma.

Las reacciones emocionales que nos dominan son una de las causas más comunes por las que caemos en estados de ánimo negativos. Tanto en nuestra vida personal como en la profesional, estas circunstancias adversas afectan nuestras relaciones, influyen en nuestro bienestar incluso atacando nuestra salud física. Pero esta situación no se reduce a lo personal. Somos todos parte de un ecosistema natural y humano, no estamos separados; cada uno de nosotros es una pieza importante que conforma una unidad orgánica, con lo cual nuestros pensamientos, sentimientos y palabras se convierten en acciones que tienen un impacto en el clima emocional global afectando el equilibrio, la armonía, la creatividad y bienestar de todos los seres.

Con mucha frecuencia nos encontramos con la siguiente disyuntiva: si expresamos nuestras emociones, es fácil que lastimemos a otros. Si las reprimimos nos arriesgamos a lastimarnos a nosotros mismos.

Recibimos todo tipo de formación, pero la desinformación acerca de cómo gestionar nuestras emociones es un vacío impresionante que cada vez deja más huellas de conflicto y sufrimiento en nuestras vidas.

Aprender a procesar nuestros miedos es imprescindible para librar las batallas en las que a diario nos encontramos dentro de este sistema social y material corrompido.

La conciencia de lo que estoy sintiendo es la única posibilidad que tengo para transformarlo.

Somos responsables de nuestra propia vida, y co-responsables del mundo en que vivimos.

Ser ecológicos emocionalmente es ser inteligentes. Reducir el nivel de tóxicos que emanamos, reutilizar
y reciclar capacidades y habilidades adormecidas y sanar las heridas para conseguir la armonía.

Para tener una vida emocionalmente sostenible es necesario trabajar las 4 erres ‘R’:
– REDUCIR los Contaminantes Emocionales
– RECICLAR Recursos y Emociones
– RESTAURAR una Comunicación Efectiva
– RECUPERAR la Armonía y El Bienestar

En este taller creamos un espacio de auto exploración para poder expresarnos tal y como somos.
Un espacio para reconectar con el cuerpo, abrir la mente y el corazón, descubrir la dimensión del presente y volver a sentir. Aprendemos a liberar las cargas negativas creando un espacio interno para que la conciencia se exprese. Despertamos nuestra fuerza vital y la dejamos fluir libremente a través de la danza, la respiración y la meditación.

Mediante el apoyo grupal y aplicando técnicas muy simples y sencillas, que al integrarlas en nuestra vida cotidiana nos conducen hacia la liberación de nuestros miedos, la activación de nuestro infinito poder interior y el despertar de la conciencia.

“Experimentar amor y respeto hacia nosotros mismos es el primer y más importante paso para manifestar amor y respeto hacia todos los seres”.

 

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